miércoles, 21 de noviembre de 2012

Siempre hay un poco de cordura en la locura.

Alguien me dijo alguna vez, que Albert Einstein definía locura como intentar la misma cosa  una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes.
Créeme si te digo que estoy segura de que, si Einstein nos hubiera conocido en nuestros días, nos hubiera tachado de locos de atar. Y que tal vez nos cansamos de ser locos y hartos, de obtener el mismo resultado una y otra vez, volvimos a la cordura.
Pero créeme también cuando te digo que en días como hoy moriría por volver a enloquecer. Aunque siempre vaya a encontrar el mismo resultado fatal, quiero enloquecer contigo una vez más.

lunes, 19 de noviembre de 2012

No permitas que nadie te diga que no eres hermosa.

Yo no tengo un cuerpo increíble, tengo mucha más chicha en mis muslos de la que me gustaría; no tengo la barriga plana y probablemente, nunca la tendré. No podría desfilar en ninguna pasarela, y no verás mi foto anunciando bikinis o ropa interior. Según los estereotipos de belleza, yo no sirvo. Según los estereotipos de belleza,  no soy guapa, ni deseable; pero yo soy así,y me gusta lo que veo en el espejo cada vez que me miro. Como lo que quiero, tengo mis curvas y me gusta ir en pijama. Salgo de casa con o sin maquillaje, eso no me importa. No pretendo ser alguien que no soy, no tengo que cambiar para gustarle a la gente, no tengo que cambiar para sentir que formo parte de un conjunto llamado "sociedad". 

Y eso es lo que todas deberíamos hacer, aceptarnos tal como somos, porque así tal como eres eres única, excepcional, increíble. Y cuando tu vida acabe, nadie se va a fijar en lo que pesas, ni van a valorar los esfuerzos que hacías por no probar la tarta de chocolate de tu abuela. Asique, ¿Qué queréis que os diga? que yo prefiero disfrutar ahora, y vivir mi vida con un trozo de pastel de chocolate en una  mano y un montón de momentos vividos y risas compartidas en la otra. No olvides, que lo principal es mirarte al espejo, y que te guste lo que ves, porque seas como seas, no puedes olvidar que eres perfecta, sólo siendo tú, nadie tiene derecho a opinar, porque ¿Qué hay más subjetivo que la belleza?¿Quién dice qué es guapo y qué es feo?¿En qué criterios se basa? Por eso, recién levantada, con el pelo despeinado y con el pijama de cuadros, mírate al espejo, sonrie y recuerda que eres guapa.

Y sí, yo con mis cinco kilitos de más, mis cenas en el burguer una vez al mes y las comidas de los domingos soy feliz, y eso es lo que verdaderamente importa.